Es una perra estupenda a la que después de tantos años le ha sonreído la suerte. Esa suerte tiene nombre, la casa de acogida que le ofreció su hogar durante las vacaciones navideñas no ha tenido otra que rendirse ante sus encantos. Pero es que Dama hace honor a su nombre, es un amor de perra que se porta muy bien en casa, no da ningún problema, tranquila, cariñosa y educada.
A cambio de todo lo que ofrece ahora por fin disfruta de largos paseos, mimos y todo lo que una perrita como ella se merece.
Gracias Vicente por darle esta nueva oportunidad y enhorabuena a ambos por crear esta nueva familia.

